
En Savage Empire, la bomba contra los dinosaurios nace del barro que uno mismo excava
Sin plazo: sigue en el catálogo hasta que la tienda lo retire.
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La disponibilidad puede variar según la región.
El motor reutilizado de Ultima VI premia a quien disfruta descifrando por su cuenta, pero abandona al jugador en plena selva sin mapa: una queja que los reseñistas repiten entre 2013 y 2025.
La pólvora que se amasa en el barro de la selva
Fabricar una bomba casera en Savage Empire exige varios pasos: bajar al río a por arcilla y moldear una vasija en el taller de cerámica de alguna de las aldeas, tejer tela a partir de lana con el equipo adecuado, y reunir salitre, azufre y carbón de madera quemada; solo entonces se rellena la vasija con la pólvora y se enrollan las tiras de tela por encima antes de prenderla. La receta aparece detallada en una reseña publicada el mismo día en que el juego llegó a la tienda, el 18 de junio de 2012.
Una aventura de fantasía prehistórica: el Avatar llega a Eodon transportado por una piedra lunar y se encuentra un mundo dividido entre las tribus nativas y los Myrmidex, una raza de hormigas gigantes que amenaza a todos por igual. Para unir a las tribus contra el enemigo común cuenta con la ayuda del profesor Rafkin, el reportero Jimmy Malone y Aiela, la princesa de la selva, y además aprende magias chamánicas para plantar cara a dinosaurios feroces y sacerdotes enloquecidos.
El juego reutiliza, con modificaciones, el mismo motor de Ultima VI: resulta reconocible para quien ya ha jugado la serie, pero está concebido también como punto de entrada para quien nunca ha tocado ningún Ultima. Las conversaciones con los habitantes de Eodon se escriben mediante palabras clave y los combates se resuelven por turnos. Del desarrollo se encarga Origin Systems, la distribución corre a cargo de Electronic Arts y el título llegó a la tienda de GOG el 18 de junio de 2012.
Llegaron por la nostalgia y se quedaron por la química
Entre quienes escribieron el mismo día en que el juego apareció en la tienda, el 18 de junio de 2012, el elogio se repite: los gráficos anticuados no pesan frente a la atmósfera y la historia que el juego construye. Una de esas personas cuenta que todavía conserva la caja original, grabada en disquetes que ya no puede hacer funcionar, y describe el reencuentro con el juego en la tienda como recuperar un regalo perdido en el fondo del armario.
Una reseña del 19 de julio de 2015 elige un ejemplo muy concreto: mencionas de pasada a un dinosaurio, minutos antes, y más tarde, cuando te preguntan, el juego reconoce esa palabra por sí solo, sin necesidad de elegir la pregunta ya hecha de un menú. Otra, del 26 de julio de 2021, recuerda que las granadas hechas a mano —la misma lógica de la pólvora en la vasija de arcilla— salvaron al personaje de los Myrmidex más de una vez.
Una valoración aparte, del 13 de marzo de 2019, cambia de tono en plena alabanza: esa persona recuerda haber soñado la solución de un rompecabezas que la tuvo bloqueada durante días, décadas atrás, y admite que, sin un mapa dentro del juego, cruzar la meseta vacía le llevó mucho más tiempo del que habría querido.
Perdido en la meseta, sin mapa y sin manual
La queja más antigua es técnica: en una reseña del 19 de junio de 2013, un jugador advierte de que la copia disponible entonces en la tienda era una versión desactualizada del juego. Años después, el 28 de noviembre de 2024, otra persona relata un diálogo roto ya en la conversación inicial con el personaje de Tristia.
La queja que más se repite, sin embargo, tiene que ver con la orientación: recoges un artefacto en una de las grandes ciudades, intentas volver al círculo de teletransporte y no das con el camino, preguntas a los habitantes y siempre topas con la misma respuesta evasiva. Así fue como, el 16 de marzo de 2024, un jugador describió haber abandonado tras perderse en la selva una y otra vez. El 4 de octubre de 2025, la frustración se vuelve veredicto: el juego, según esa persona, resulta imposible de jugar sin la documentación adicional que originalmente acompañaba a la caja y que la tienda no incluye.
Ni siquiera quienes venían de la serie coinciden en bloque: un fan declarado de un Ultima anterior escribe, el 23 de febrero de 2024, que nunca logró acostumbrarse al campo de visión reducido heredado del motor de Ultima VI, y que la magia superficial y la casi total ausencia de combates aleatorios vuelven el ritmo pesado. Dos reseñas en español van por caminos parecidos: una, del 2 de octubre de 2020, admite ser demasiado joven para las mecánicas antiguas, pero salva de la crítica la premisa y el arte; la otra, del 16 de agosto de 2025, aconseja invertir el tiempo en otra cosa por considerar el juego repetitivo frente a los Ultima anteriores, aun reconociendo que nada se pierde por probarlo.
Para quien tiene la paciencia de tomar notas en papel
El juego cobra el precio de toda esa libertad en forma de atención: sin indicador de destino, al jugador le toca apuntar pistas, recordar palabras clave y aceptar que se perderá antes de entender el mapa. Es el mismo motor que atrajo a quienes ya conocían Ultima y que, según la propia descripción de la tienda, se pensó también como primera puerta de entrada para quien nunca se había acercado a la serie; pero la paciencia que exige es la misma para ambos grupos. Quien disfruta investigando por su cuenta, probando combinaciones hasta dar con la fórmula correcta, encuentra aquí una selva generosa. Quien espera un indicador de destino, un resumen de misión o cualquier aviso en pantalla abandona en el mismo punto en que abandonaron las reseñas de 2024 y de 2025: perdido, sin mapa, sin manual. La pólvora la mezclas tú solo; el camino de vuelta desde la selva, el juego no promete enseñártelo.