Avísenme

Richard Nolan despierta sin su familia en un Berlín dividido entre dos futuros

GOG
TERMINÓ EL 9 DE SEPTIEMBRE

Ya no se está regalando · volvió a costar 19,99 US$

Ver en la tienda ↗

Esta página queda como registro de lo que ya se regaló.

La disponibilidad puede variar según la región.

Una trama sobre lo que queda de la identidad cuando la mente puede convertirse en archivo divide a los jugadores entre el elogio a la historia y la queja de que la investigación prometida nunca llega.

Richard Nolan despierta sin recordar la explosión, y sin su familia

Richard Nolan despierta en un hospital de Berlín, en 2048, sin recordar la explosión que lo dejó allí, y sin su esposa ni su hijo, que desaparecieron en medio del caos. Periodista, es uno de los pocos que todavía critica sin rodeos el rumbo que ha tomado la ciudad: recursos que escasean, enfermedades provocadas por el aire y el agua contaminados, un crimen al alza, la guerra acechando y un puñado de gobiernos y corporaciones que prometen la salvación a través de la tecnología. Los drones y los robots sustituyen a las personas en los sectores públicos; la vigilancia se ha vuelto parte del paisaje.

La desaparición de su familia empuja a Richard hacia un conflicto mayor: visiones opuestas sobre cómo salvar a la humanidad, una aferrada a una realidad material que se derrumba, otra depositada en una utopía digital. La pregunta que sostiene el argumento no es quién se llevó a quién, sino si esa segunda opción —una vida entera transferida al interior de una máquina— es redención o condena: una superinteligencia podría salvarnos, o concluir, sin haber aprendido el valor de la compasión, que somos prescindibles.

Reconstruyes el pasado de Richard jugando con él y con otros cinco personajes controlables, entre la deducción y la investigación. En lo visual, el juego apuesta por una combinación poco común: escenarios de aspecto realista habitados por personajes poligonales, un contraste que sostiene el clima de un mundo partido en dos. Cuenta además con control por la mirada mediante la tecnología Tobii, pensado para profundizar la sensación de estar dentro de la realidad aumentada que domina la historia, un recurso poco habitual fuera de los juegos concebidos para la accesibilidad.

Un guion con nombre propio detrás, y un defecto que no se va

El anuncio del lanzamiento, el 15 de agosto de 2018, se encargó de dejar claro de dónde venía la historia: el guion sale de la mano de Martin Ganteföhr, a quien la propia Daedalic Entertainment presentó como un nombre ya conocido en la escritura de historias interactivas. Saberlo cambia la lectura de cada elección de diálogo: no sigues un guion cualquiera, sigues a alguien con oficio.

Ese mismo 2018, un parche resolvió problemas de lógica en los diálogos y fallos en las cámaras dinámicas de las escenas de conversación, el tipo de ajuste que suele cerrar un capítulo técnico. Aun así, quienes juegan con mando siguen describiendo la cámara girando sin parar, sin relación con ningún ajuste: el mismo sistema que el estudio intentó arreglar parece no haber quedado resuelto del todo.

Quien termina elogia la trama; quien acumula más horas la elogia con reservas

Quien pasa por la ficha en Steam, donde el juego se vende, encuentra una acogida que se inclina hacia el elogio, aunque las opiniones están lejos de coincidir. Un jugador que terminó el juego en 9 horas, el 15 de agosto de 2026, lo recomienda y subraya que la historia engancha porque no reparte héroe ni villano fáciles: para él, fue como volver a una ciencia ficción sombría de corporaciones y tecnología después de mucho tiempo.

Quien invirtió más tiempo mide la mano de otra manera. Alguien que pasó 20 horas con el juego, el 3 de septiembre de 2026, también lo recomienda, pero describe la experiencia más cerca de una película educativa o artística que de una sesión divertida, y apunta que perseguir los logros empuja a una segunda partida parcial, ya que el guardado automático registra un punto muy cercano a cada elección importante, lo que permite volver y rehacer solo el final en lugar del juego entero. La sensación es fácil de reconocer: entras queriendo una trama y sales debatiendo si aquello fue divertido o solo absorbente.

Un tercer testimonio, de 12 horas jugadas el 12 de agosto de 2026, resume el vuelco de expectativas: el juego lo sorprendió por pesar más la historia que la imagen, aun elogiando el diseño de personajes y la construcción del mundo. Confirma que la trama sigue, en su mayor parte, un camino lineal —la mayoría de las elecciones solo cambia el tono de la escena— y que apenas dos decisiones, cerca del final, cambian de verdad el desenlace y los personajes; el juego guarda solo poco antes, lo que permite volver y rehacer únicamente ese tramo sin repetir el resto. Juntando las tres voces queda claro que la tensión aquí no es gustar frente a no gustar: está entre el misterio de investigación que promete la premisa y el paseo guiado que el juego entrega.

1.794 les gustóMostly Positive506 no

La investigación prometida no aparece, y a veces el juego ni siquiera abre

Del otro lado, la frustración nace de esa misma promesa incumplida. Quien llegó esperando una historia policíaca de ciencia ficción, con pistas y giros, y jugó 18 horas, con registro del 29 de agosto de 2026, describe lo contrario: personajes de sobra y sin un arco cerrado, elecciones que no cambian nada en realidad y una acción limitada a 3 o 4 escenarios recorridos una y otra vez. Imagina dedicar una noche entera a buscar pistas en una ciudad llena de callejones, solo para darte cuenta, al regresar, de que ninguna llevaba a ninguna parte: esa es la queja que se repite. El aspecto extraño, según este testimonio, se acaba aceptando con el tiempo; lo que no convence son los minijuegos fuera de lugar y una trama que promete tensión y no la cumple.

La insatisfacción también es técnica, y más grave. Quien nunca pasó del menú inicial, con registro del 7 de junio de 2026, relata el juego congelándose sin llegar a cargar, y dice no estar solo en la queja. Otro caso, de apenas 1 hora jugada, con registro del 20 de mayo de 2026, describe la cámara girando sin parar al usar el mando, el mismo defecto que el parche de 2018 intentó resolver. Y está el relato más triste: alguien que jugó 3 horas, con registro del 25 de agosto de 2026, dice haber disfrutado de lo que vio —una historia intrigante, de ambiente cinematográfico y distópico—, salvo que un día el juego dejó de abrir, sin aviso; sin entender el motivo, conserva los archivos guardados con la esperanza de una reparación que le devuelva el acceso.

Para quien acepta andar despacio por un misterio sin persecución

State of Mind es para quien acepta un misterio de ritmo lento sobre identidad y vigilancia, dispuesto a aceptar un camino casi por completo lineal que solo se abre de verdad cerca del final, cuando dos elecciones pesan de veras. No es para quien busca una investigación con ramificaciones reales o un juego sin tropiezos técnicos: una cámara que gira sola y un juego que, para alguien, dejó de abrir son quejas separadas por años y aun así idénticas. State of Mind entrega la respuesta sobre lo que queda de humano cuando la mente se vuelve archivo solo a quien tiene la paciencia de llegar a ella; para el resto, la pantalla de carga llega primero.