Project First Contact: cuando el primer contacto llega como un brote colectivo
termina en 7 días — 17 de agosto
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Un terror en primera persona sobre alucinaciones que se propagan y algo que se acerca a la Tierra, con más imágenes que mostrar que gente que cuente cómo fue jugarlo.
La alarma antes del encuentro
En el cine, el primer contacto es casi siempre la escena del encuentro: la nave que aterriza, la luz que se abre, el instante en que dos especies se miran. Project First Contact se queda fuera de esa escena. Antes de cualquier encuentro, lo que se propaga es el brote: gente común empieza a relatar alucinaciones, los sucesos extraños se multiplican, objetos sin identificar se acercan a la Tierra y toda la humanidad entra en alerta sin saber contra qué. El encuentro es la promesa; lo que queda es la espera.
Nada de esto es ciencia ficción de exploración. Las etiquetas del juego lo sitúan en el terror y la fantasía, en primera persona y para jugar en solitario: encaras la alarma con tus propios ojos, sin nadie al lado. Detrás está Atomic Fabrik, un estudio que figura en la ficha como autor y distribuidor de su propio juego: quien lo hizo también puso su nombre en la venta. Es un trabajo independiente de 2023, y el dosier cuenta poco más que eso: la premisa, el género y las imágenes son lo único con lo que hacerse una idea.
Para quien apuesta por la premisa, no por el consenso
Quien busca un terror de susto rápido, con un sobresalto en cada esquina, quizá no sea el público: la promesa aquí es el clima y una amenaza que se arma despacio: la alucinación, la alarma, la cosa que se acerca sin dar la cara. A quien le gusta el terror en primera persona, jugar en solitario y dejar que el misterio crezca, la premisa y el tráiler le bastan para decidir. Y quien solo se lanza tras leer lo que opinaron los demás lo echará en falta: aquí hay muchas imágenes y poco relato de quien ya jugó. Este es un juego para encarar por la idea que promete, no por la fila de opiniones que arrastra, porque esa fila, en el material que ha llegado, no está.