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Destroy All Humans! Clone Carnage: una invasión alienígena que no arranca hasta que llega el segundo jugador

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Quien intentó entrar en una partida a lo largo de los últimos años se topó siempre con la misma sala vacía, y en eso se resume la acogida que tuvo el juego.

Un paquete de destrucción que no funciona en solitario

La propia ficha del juego avisa, en letra pequeña, lo que uno solo descubre después de instalarlo: no hay modo para un único jugador. Conecta un segundo mando, sienta a alguien a tu lado, o el platillo no despega solo. Clone Carnage es el paquete independiente de la franquicia Destroy All Humans!, armado sobre cuatro modos —uno de destrucción libre, uno apocalíptico, uno de carreras y uno de abducción masiva— repartidos por seis mapas, todos girando en torno al arma preferida de la serie: la pistola de sondeo anal.

Quien ya tenía el lanzamiento original de 2020 sale ganando, porque todas las skins de aquel juego vienen incluidas aquí, y la lógica de siempre se repite: abducir humanos, ocupar sus cuerpos y arrasar la arquitectura terrestre desde las alturas, a los mandos del disco volador. THQ Nordic GmbH firma el desarrollo y la distribución, y el paquete llegó al catálogo de GOG el 31 de mayo de 2022, catalogado como acción, aventura y ciencia ficción.

Sobre el papel, se enfrentan como máximo cuatro humanos o alienígenas a la vez, con la pantalla dividida cubriendo el cooperativo local para dos personas en la misma casa. En la práctica, ese límite depende de que la sala esté llena, y es justo ese detalle el que separa a quien disfrutó del paquete de quien no.

Una recomendación con reparos: solo vale con compañía

La opinión más favorable al paquete llegó el 16 de octubre de 2025, de alguien que consiguió el juego en un sorteo promocional. Esa persona probó el cooperativo local conectando teclado y mando al mismo tiempo, para cubrir sola las dos puntas de la partida, y cuenta que todo funcionó sin trabarse. Pero el propio comentario admite el límite: sin nadie con quien jugar en línea, no hay mucho más que decir del paquete salvo que funciona. La recomendación que queda viene con una condición: solo sirve para quien ya tiene en casa a una segunda persona dispuesta a sentarse al lado. Sin esa segunda persona, ese mismo comentario no recomendaría nada.

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El mismo problema, en varios idiomas, de 2022 a 2026

La queja se repite sin tregua. El comentario más votado como útil, de noviembre de 2022, resume el problema en pocas líneas: no hay bots, no hay nadie jugando y ni siquiera se puede abrir una sala en solitario. El mismo relato vuelve año tras año, siempre la sala vacía, siempre la exigencia de un segundo jugador que no aparece. Quien lo intentó de nuevo en julio de 2025 fue más lejos: esperó al buscador de servidores sin encontrar nada, intentó entonces montar su propia sala y descubrió que el juego exige al menos dos jugadores solo para que la partida arranque. Pocos minutos después, ya lo había desinstalado. Una persona que escribe en español resume en una frase corta lo que las demás describen en párrafos: no se puede saber si el juego es bueno, porque nadie lo juega.

Un fan veterano de la franquicia, que guarda buenos recuerdos del primer título de la serie en la Xbox original, resume en abril de 2026 su decepción con esta secuela: sin modo en solitario y sin bots en el multijugador, hace falta reunir a gente de verdad para sacarle partido al paquete. En cambio, una opinión polaca de julio de 2025 es la única que deja una rendija abierta: se queja del mismo cooperativo repetitivo y de un multijugador prácticamente muerto, pero aun así le reconoce al paquete un ambiente y un humor que, por sí solos, no bastan para sostener el juego en pie.

Para quien tenga un sofá y un segundo mando cerca

Si vives solo y piensas abrir el paquete en una única sesión, el resultado está decidido desde la pantalla de carga: el modo campaña no existe y la cola en línea sigue vacía, año tras año. Aquí la invitación es para dos —un mando de más, una segunda persona en el mismo sofá, la pantalla dividida activada—, y solo en ese arreglo cobran sentido los cuatro modos y los seis mapas. En solitario, el platillo ni siquiera despega.