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Buried Stars: el cadáver que queda cuando el plató se viene abajo en pleno directo

EPIC
TERMINÓ EL 8 DE OCTUBRE

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El juego convierte los mensajes que se cruzan los supervivientes atrapados en la pista que hay que seguir, y es justo ahí donde una parte de los jugadores se queda encallada.

Un cadáver bajo el plató que se cayó en pleno directo

Un casting de supervivencia se está emitiendo en directo cuando el edificio del estudio se derrumba. Los concursantes que quedan atrapados entre los escombros descubren algo más que una catástrofe: alguien de dentro ha matado a uno de los suyos, y nadie sabe quién ni por qué.

No se investiga andando por pasillos en 3D: se sigue la reacción del público de fuera y la cronología de cada superviviente en una red social interna del juego, reuniendo pista tras pista en los mensajes que van apareciendo en pantalla. Sobre los escenarios en 3D se superponen personajes dibujados en 2D, y cada elección de diálogo abre una ruta distinta de la historia, con su propio final: rejugar no repite la misma escena con una frase cambiada, sino que abre un tramo que la primera partida no muestra nunca. El doblaje se grabó en coreano y en japonés, con reparto en los dos idiomas.

El guion lo firma Studio LARGO, el equipo detrás de Panic Room y City of Mist, en colaboración con LINE Games, que además distribuye el juego. Buried Stars salió el 29 de noviembre de 2021.

La pareja que sostiene la trama y lo que cuesta rejugar

En Steam, la tienda donde se vende el juego y de donde sale la mayoría de los comentarios que se manejan aquí, quien termina la investigación suele acabar recomendándolo, y la minoría que no lo recomienda es pequeña, pero nada tímida a la hora de poner reparos. El relato más extenso de los que se han usado en este artículo, de 46 horas, guarda un cariño especial por lo que llega después de los créditos: un programa de apoyo psicológico para los supervivientes, llevado por uno de los propios personajes, que cierra la historia en un tono más amable de lo que el resto del juego hace prever. Si te gusta terminar un juego con la sensación de que a alguien le importó qué fue de sus personajes, ese es el detalle que se queda.

Quien lo completó en 25 horas elogia a la pareja que está en el centro de la trama por esquivar los clichés del género y cerrar su arco con coherencia. Ese texto, del 25 de septiembre de 2026, aconseja además una segunda vuelta por las rutas alternativas: cada una descubre una pieza que la primera partida escondió.

Casi nadie falla con el asesino. Un registro de 17 horas cuenta que sospechó del culpable casi de entrada, solo por la fisionomía de los retratos, y que siguió jugando igualmente por el placer de ver cómo la historia llega ahí. Ese texto es del 30 de agosto de 2026, y el mismo jugador admite haberse saltado buena parte de los textos de apoyo para no atascarse en medio de las conversaciones. No es el único al que le molesta el guardado: solo está disponible en ciertos puntos del diálogo, así que cualquier elección equivocada obliga a repetir un tramo entero, una queja que se repite de un comentario a otro.

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La misma charla que espanta a quien lo deja pronto

La conversación que sostiene la investigación es también lo que hace que una parte del público abandone. Un jugador lo dejó con 11 horas y calificó el ritmo de pesado: la trama se detiene para meter charlas que no llevan a ninguna parte, y los personajes solo sostienen el relato porque actúan contra su propia lógica. Para este jugador, el primer final queda cerrado sin ninguna posibilidad real de cambiar el resultado con las decisiones, y cuando el juego abre una segunda vuelta, en lugar de reescribir el destino repite la misma salida, lo que vacía el giro que debería cerrar la primera partida. Si alguna vez has terminado un juego con un final amargo solo para descubrir, a la segunda, que las decisiones no cambiaban nada, esa es la frustración que describe este jugador.

Otro relato, también de 11 horas, describe conversaciones con varios supervivientes, cada uno con una lista larguísima de temas y sin ninguna señal clara de cuál empuja la investigación hacia delante: en la práctica, prueba y error sobre un marcador de confianza y cordura que sube o baja sin avisar. Su consejo es directo: merece la pena solo para quien quiera leer cotilleos de famosos durante horas, en lugar de un misterio de verdad.

No todas las quejas van del ritmo. Un jugador de 10 horas entró buscando el doblaje de un actor concreto y salió protestando porque la parte de deducción es casi inexistente: señal de que, a quien llega por las voces o por la trama de relaciones, el juego le da lo que busca; a quien llega a resolver un crimen, le da poco.

Para quien se queda y para quien se rinde en la primera ronda

Quien disfruta viendo a un personaje revelarse poco a poco, y a quien no le incomoda volver a la misma pregunta desde otros ángulos, sale satisfecho, y además le sobran rutas alternativas para volver más adelante. Si lo que quieres es resolver un crimen con lógica y pruebas directas, lo dejarás en mitad de la primera ronda de conversaciones, en cuanto veas que el siguiente paso acertado es un intento y no una deducción.

La diferencia entre quien abandona pronto y quien atraviesa el juego entero no es la paciencia: es lo que cada uno espera encontrar cuando la noticia de un cadáver interrumpe la emisión en directo de un casting de supervivencia.