Breathedge: el funeral del abuelo acaba en naufragio espacial, y la gallina sobrevive
Ya no se está regalando · volvió a costar 24,99 US$
Ver en la tienda ↗Esta página queda como registro de lo que ya se regaló.
La disponibilidad puede variar según la región.
El humor descarado del estudio engancha a tanta gente como espanta; la verdadera diferencia está en cuánto aguanta cada jugador riéndose antes de cansarse.
Un funeral espacial que termina en naufragio en el vacío
El protagonista responde al nombre de Hombre, sin apellido, y viajaba rumbo a un funeral en el espacio con las cenizas de su propio abuelo cuando el coche fúnebre en el que iba se hizo añicos en pleno vacío. Sale del desastre rodeado de restos, con cuerpos flotando a su alrededor y una gallina que, por lo que se ve, no puede morir. Lo que empieza como duelo se convierte en conspiración: la trama que descubre entre los escombros arrastra al héroe involuntario a una misión para salvar a una princesa.
La supervivencia gira en torno a la cinta aislante: con ella se puede montar de todo, de lo inútil a lo esencial, incluidos objetos capaces de poner fin a la aventura de golpe si se manejan sin cuidado. El jugador levanta su propia estación, resuelve el suministro de oxígeno y electricidad, instala paneles solares y llena el lugar de chatarra, muebles y una granja de hámsters. Fuera de ella se puede armar un cohete pequeño o un transbordador espacial de gran tamaño para acortar las distancias entre los restos.
El tono es de humor negro servido con un cinismo constante, escenas de corte mal hechas a propósito y un enemigo que parece salido del propio delirio del guion. Es obra de RedRuins Softworks, en el mercado desde febrero de 2021. La ficha clasifica el juego entre acción, aventura, simulación y producción independiente, etiquetas que se quedan cortas ante el chiste interno que recorre toda la partida.
La secuela está en obras, y el estudio todavía se burla de su propio retraso
Los comunicados de RedRuins Softworks en el muro de Steam mantienen el mismo tono torcido del juego. Una publicación de abril bromea con recurrir a un generador de texto para redactar el anuncio y descarta la idea acto seguido, diciendo que ni una máquina escribiría así. Otra, de junio, avisa de que el acceso anticipado de Breathedge 2 llega en agosto y promete un vídeo con los primeros minutos del juego, sin fecha fija para que aparezca.
El historial más antiguo muestra el camino recorrido: una demostración jugable de Breathedge 2 publicada durante el Steam Next Fest, seguida de actualizaciones sobre el desarrollo y un adelanto bautizado como Canyons, un proyecto aparte anunciado con la misma sorna. No es el silencio de quien abandonó el primer juego: es un estudio que sigue publicando, y el chiste interno se ha vuelto parte de su propia comunicación oficial.
Quien vino por la comparación con Subnautica salió satisfecho
La referencia que más se repite es la de una supervivencia espacial parecida a Subnautica, y más de un jugador señala que el propio juego juega con ese parecido. Uno de ellos, con 25 horas de juego en un texto de agosto, describe la construcción y la campaña como sólidas; reconoce que los tramos a pie a partir del tercer capítulo cansan, pero lo achaca a un problema puntual de diseño de niveles, no a la falta de contenido. Otro, con 49 horas jugadas en otro texto del mismo mes, elogia las referencias repartidas a otros juegos, películas y personajes, y se ríe de los chistes que encuentra por el camino.
Una jugadora con 35 horas contabilizadas en un texto de agosto recuerda el regalo de una amiga llamada Edna, que atravesaba una enfermedad grave y fallecería poco después; describe la historia del juego como divertida, el humor como ácido, y dice que la gallina de la trama le dio pena. Una segunda persona, con 4 horas registradas también en agosto, encontró los gráficos sencillos pero bonitos, y sugiere que el juego explique mejor, ya desde el principio, cómo funcionan el hambre, la sed y la salud, una crítica que no le impide recomendarlo.
Quien pasó 23 horas en el juego, también en agosto, resume la molestia mayor: solo cuatro espacios rápidos para decenas de herramientas distintas, lo que obliga a cambiar de objeto todo el tiempo; y aun así recomienda el conjunto.
Donde el chiste cansa, y el oxígeno se vuelve correa
El mismo chiste que arrancó una carcajada a quien recibió el juego de regalo de una amiga que ya no está es el que hace que otro jugador se rinda al poco tiempo. La queja más repetida entre los textos en inglés es el exceso de humor escatológico: chistes de gases, pis y sexo encadenados unos con otros hasta que las frases se solapan. Uno de esos jugadores, con 1 hora de juego en un texto de agosto, reconoce que varios chistes de ambiente funcionan bien, pero el propio juego interrumpe la escena para explicarlos, y ahí el chiste muere.
Son las diez de la noche y el medidor de oxígeno parpadea en rojo mientras aún intentas recordar qué tornillo desbloquea la siguiente puerta: es en ese tipo de momento cuando el control del juego decepciona. Pide precisión para recoger objeto a objeto, al estilo de Skyrim, pero el movimiento es rápido e impreciso, y empeora en los tramos donde la presión del oxígeno te empuja hacia delante, lo contrario de pararse a apuntar con calma. Quien lo relató, con 0 horas marcadas en un texto de agosto, llegó a dudar de que alguien hubiera probado ese tramo con tranquilidad.
Tras 17 horas, alguien que también comparó el arranque con Subnautica calificó la parte central del juego como más pesada, echó mano de un mod para dar durabilidad infinita a las herramientas y lo dejó del todo cuando el tramo final pasó a exigir poco más que caminar sin hacer nada; el desenlace, esa persona prefirió verlo después, fuera del juego. Y quien invirtió 13 horas y vio desaparecer de la base dos maletas llenas de objetos tras un fallo técnico lamenta no poder recomendar el conjunto solo por eso.
El chiste compensa, para quien atraviesa el arranque
La divergencia real no está entre gustar o no de la supervivencia espacial: eso lo divide cualquier juego del género. Está en cuánto humor de vestuario aguanta cada jugador mientras intenta recoger tornillos y controlar el oxígeno. En Steam, donde el juego se vende y de donde salen la ficha y las opiniones usadas aquí, quien llega al final suele acabar recomendándolo, señal de que, para quien supera el arranque, el chiste compensa la molestia.
Quien se ríe con facilidad con el humor grueso atraviesa la parte lenta de recolección y oxígeno sin incomodarse demasiado. Quien no se ríe choca ya en la primera hora, igual que chocaron los testimonios que abandonaron el juego pronto, y esa primera impresión no cambia después.