Avísenme

El propio nombre lo confiesa: otro juego de zombis más

STEAM
TERMINÓ EL 29 DE SEPTIEMBRE

Ya no se está regalando · volvió a costar 3,99 US$

Ver en la tienda ↗

Esta página queda como registro de lo que ya se regaló.

La disponibilidad puede variar según la región.

En solitario la base cae pronto; el juego solo cunde en compañía, con gente de confianza al lado en la trinchera.

Día de preparativos, noche de fin del mundo

El nombre asume lo que el juego es: se anuncia como uno más ya en la portada y no promete reinventar nada, solo cumplir bien con lo que el género ya sabe hacer. Cada ronda gira sobre la misma bisagra. De día levantas barricadas, compras armas en la tienda de la base y colocas torretas en los puntos justos; de noche avanza una horda más numerosa que la anterior y apenas quedan tú y el gatillo.

Tres formatos organizan esa bisagra. En el modo Defensa la base es fija y cada oleada exige más estructura; en el Infinito no hay línea de meta, solo la pregunta de cuánto se puede resistir; en el Todos contra todos los propios jugadores se convierten en blanco unos de otros y se pelean por lo alto de la tabla. Cuatro personas como máximo comparten la trinchera, ya sea codo con codo en la misma pantalla o conectadas por red, y es ese número el que decide si la noche acaba en risas o en silencio.

La sinopsis del propio estudio da la derrota por segura: la horda es mayor que cualquier defensa y, tarde o temprano, le llega el turno al jugador. El juego no promete un final feliz: promete un final bonito y deja que cada grupo decida en qué punto vale la pena aguantar la base.

La familia que no dejó de crecer

Awesome Games Studio mantuvo el juego vivo mucho después del estreno. En uno de los comunicados del tablón, el estudio cuenta que añadió un modo libre para pruebas: dinero y munición sin límite, todas las armas desbloqueadas desde el principio y la opción de elegir cualquier noche de la escalada para probar una combinación de equipo sin repetirlo todo desde el inicio.

El soporte técnico también siguió después de eso. Pasado un tiempo, el motor gráfico del juego dio un salto de dos versiones, un mantenimiento que una producción independiente rara vez recibe tanto después del lanzamiento. Práctico para quien llega mucho más tarde: todavía se encuentran correcciones recientes, y no solo el juego del día del estreno.

El tablón más reciente confirma que el estudio ya tiene encaminada la versión completa de Yet Another Zombie Survivors, el siguiente capítulo de la misma familia de zombis que lleva en el nombre y prueba de que esta no es una casa que lanza y se olvida.

El elogio que queda después de cientos de horas

Quien llega con pocas expectativas suele salir satisfecho. El objetivo se entiende en pocos minutos, sin un tutorial largo por delante, y eso juega a favor desde la primera partida. Más de un comentario describe la fórmula como sencilla pero divertida: construir de día y disparar de noche tiene su gracia incluso con poca variedad alrededor, y la escalada sostiene el interés durante rondas seguidas.

La prueba más contundente viene de quienes han dedicado mucho más tiempo al mismo sitio. Un perfil llegó a 710 horas jugadas y, aun con tanto tiempo invertido, el veredicto no cambia: no hay campaña que contar, solo la pregunta de cuánto se aguanta con vida una noche más, y la repetición aparece como el precio de la sencillez, no como una sorpresa.

Otros prefieren dosis más pequeñas: un comentario bautiza el juego como pasatiempo básico pero funcional, bueno para llenar una sesión corta sin exigir compromiso. Y es en grupo donde la pieza encaja: quien se sienta a jugar al lado de amigos describe la base en solitario como olvidable, pero en compañía el caos de la defensa se convierte en el motivo mismo para seguir.

3.048 les gustóVery Positive667 no

Dos versiones y una duda sobre qué cambia

La queja más afilada no va de un fallo técnico: va de lo que separa esta versión de una edición más simple que circula desde hace años con el mismo nombre, sin el sufijo HD. Un jugador con 13 horas registradas, que ya había escrito sobre la edición original, resume la diferencia en el precio y tres letras de más en el título —nada más— y no recomienda ninguna de las dos.

La frustración también asoma fuera de la pantalla de estadísticas. Un relato describe una velada planeada para juntar a los amigos que terminó en decepción general, el tipo de fiasco que pesa más que cualquier defecto aislado. Invitar a los amigos a una velada cualquiera parece fácil; la dificultad aparece cuando te das cuenta de que toda la diversión depende de quien se sienta a tu lado. A veces la culpa no es de la base virtual, sino de la confianza depositada en quien comparte la trinchera: otro jugador se queja de que los desconocidos acaparan armas y munición y dejan a los que llegan después atados a una pistola básica, y de que, sin un equipo compenetrado, cada intento en solitario empieza de cero.

El relato más largo del lado crítico suma 1131 horas y aun así aconseja cautela: para ese jugador llegó el pulido, pero el alma no cambió; pide más tipos de enemigo, más maneras de montar el propio equipo, escenarios que no se repitan tanto. Con todo, reconoce que la base todavía da para una sesión divertida de vez en cuando; solo duda de que el grupo siga volviendo a la misma trinchera cuando se gaste la novedad. Incluso entre quienes no lo recomiendan, nadie llama mentiroso al juego: un comentario resume la sensación en una frase seca: el juego cumple lo que anuncia, solo que no anuncia gran cosa.

A quién le sirve la trinchera

Le sirve a un grupo que ya existe fuera del juego: gente que iba a verse de todos modos una noche cualquiera y solo necesita un motivo para quedarse en la misma llamada. Si ya tienes ese grupo formado, la escalada de hordas cumple el papel de telón de fondo: fácil de entender, difícil de terminar, buena tanto para una sesión suelta como para muchas seguidas.

No le sirve a quien juega solo buscando progresión duradera, historia o variedad de escenarios: esas peticiones aparecen entre los descontentos y el juego no tiene respuesta para ellas. Tampoco le sirve a quien vaya a contar con desconocidos: sin un equipo acordado, la primera noche ya te cobra la base y nadie garantiza que alguien vaya a compartir contigo el arma siguiente.