En Umamusume: Pretty Derby, ganar la carrera es solo la mitad del espectáculo
Sin plazo: sigue en el catálogo hasta que la tienda lo retire.
Reclamar en Steam ↗El canje es en tu cuenta de la tienda; Clairo no lo reclama por ti.
La disponibilidad puede variar según la región.
Elegido mejor juego para móviles en The Game Awards 2025, el simulador de carreras ha llegado al ordenador con el mismo sorteo de personajes —y las mismas quejas— que ya arrastraba en el teléfono.
De la pista al escenario, sin pausa
Termina la carrera y la ganadora no abandona la pista: sube a un escenario iluminado para cantar su propia victoria, aplaudida por el mismo público que la vio competir segundos antes. Así funciona Umamusume: Pretty Derby: entrenas a chicas que llevan el nombre, el cuerpo y una versión dramatizada de la trayectoria de atletas reales, y las acompañas de la preparación diaria a la pista y, si ganan, al escenario. El reparto reúne a más de veinte de estas atletas, cada una con voz propia, de Special Week a Haru Urara, y una misma prueba pone a dieciocho en liza al mismo tiempo, con narración en directo que imita una transmisión deportiva de verdad.
El entrenamiento lo decides tú: cuánto descanso dar, qué habilidad priorizar, cuándo arriesgarse a una prueba mayor; esa decisión, repetida durante meses, es la que determina si la atleta llega afilada o fundida a la temporada. Detrás del juego está Cygames, japonesa, estudio y distribuidora a la vez; en esta ficha, el lanzamiento consta el 24 de junio de 2025, y la versión de aquí funciona solo en Windows.
La ficha de la tienda lo clasifica como simulación deportiva y permite jugar en solitario o contra otras personas en partidas directas en línea, con soporte para mando incluido. Entra además, según la propia etiqueta de Steam, en la categoría Free to Play, algo que aquí importa menos por el precio —que no es el asunto de este texto— y más por lo que esa palabra suele cobrar de vuelta: el juego incluye compras dentro de la aplicación.
Una atleta que enseña a no rendirse
En Steam, donde los jugadores dan su veredicto, la aprobación es amplia y las voces en contra suenan a excepción en un mar de elogios. Si alguna vez has tenido un juego que te trae de vuelta incluso después de meses sin tocarlo, reconocerás la escena que describe una jugadora: empezó en el lanzamiento para móviles, lo dejó mucho tiempo y volvió entusiasmada por lo que veía circular en internet. En ese mismo texto, con 52 horas de juego, celebra haber conseguido por fin a una de las atletas más raras del reparto. En el otro extremo de la dedicación está quien pasa de 792 horas y sigue alabando la profundidad de las historias de cada atleta, y advierte de que el nivel que persigue queda más adelante: no está ahí por casualidad.
El testimonio más emocionado del grupo habla de Haru Urara: quien escribe, con 98 horas de juego, cuenta que el personaje le enseñó a seguir intentándolo aunque se quede atrás, porque llegar primero a veces vale menos que simplemente no rendirse. En el extremo contrario del tono hay un texto de apenas 5 horas que relata cómo el ordenador se apagaba solo durante la instalación y salía de él olor a quemado, y que aun así asegura que lo repetiría todo.
No todo elogio viene sin peros. Un jugador con 1 hora recomienda el juego, pero lamenta que parezca la versión de móvil pegada al ordenador sin ningún ajuste: le reconoce méritos y admite que no logró retener su atención mucho tiempo. Es la misma queja, dicha con menos paciencia, que abre la lista de quienes no lo recomiendan.
Cuando la suerte pesa más que el entrenamiento
Entre quienes no lo recomiendan, buena parte del reproche ni llega a la pista. Un texto registrado con 0 horas de juego cuenta que hay que descargar un segundo paquete de datos después de instalarlo, viendo vídeos obligatorios mientras eso sucede. Otro, con 3 horas, describe el audio saturado y las voces distorsionadas: señal, para quien lo firma, de una adaptación chapucera desde el móvil.
Quien llega al núcleo del juego se topa con otra decepción. Un texto en ruso, escrito con 928 horas de juego, sostiene que como relato el juego funciona y como pugna de sorteo decepciona. Los que han alcanzado el nivel más alto del entrenamiento ven el problema desde otro ángulo: con 480 horas, un jugador cuenta que llevó a sus atletas a lo más alto y aun así perdía contra rivales más débiles equipadas con cartas que solo se consiguen pagando; entrenar bien dejó de bastar.
No todo rechazo es definitivo. Un jugador con 41 horas recuerda que a sus amigos les vendía el juego como un sorteo sin jugabilidad alguna: se sorteaba a la atleta, ella competía sola y al resto solo le quedaba mirar. Así fue en el primer intento, en pleno lanzamiento, y el abandono llegó rápido. Al volver meses después, encontró todo un sistema de preparación escondido antes de la prueba —el mismo entrenamiento que los textos de cientos de horas de juego describen como el verdadero juego— y cambia de opinión en mitad de su propio escrito.
Para quién merece la pena entrenar a una atleta que no es suya
El trato es siempre el mismo y asoma texto tras texto: meses de entrenamiento por una atleta, con la apuesta de que la suerte de la prueba acompañe. Le sirve a quien disfruta de una sesión diaria y breve, de volver cada día a un ritual de preparación y de ver crecer al mismo reparto a lo largo de meses; y a quien se encariña con una atleta concreta al punto de sentir su victoria como propia.
No le sirve a quien quiera competir sin gastar más que tiempo de juego. Los propios textos de quienes llevaron a una atleta al nivel más alto del entrenamiento marcan el límite: se puede llegar sin pagar nada y, aun así, rivales más débiles siguen ganando, porque llevan cartas que solo se compran. Tampoco le sirve a quien espere una versión pensada para el ordenador: el que viene del móvil siente que ha traído la misma pantalla a una máquina más grande, sin un solo ajuste. Queda, para quien lo acepte, la prueba repetida, la emoción por una atleta concreta y el escenario que se enciende tras la victoria, lo que este juego hace mejor de lo que cualquier ficha técnica puede explicar.