The WereCleaner: matar es lo fácil; limpiar, no tanto
Sin plazo: sigue en el catálogo hasta que la tienda lo retire.
Reclamar en Steam ↗El canje es en tu cuenta de la tienda; Clairo no lo reclama por ti.
La disponibilidad puede variar según la región.
Quienes más se ríen con el lado oscuro del juego son los primeros en advertirlo: aquí no hay nada pensado para niños.
El turno que Kyle no pidió
Kyle es conserje. También es hombre lobo. La tienda resume su problema en una sola frase: intentar no matar a nadie mientras se gana el sueldo, justo cuando el turno se hace de noche. La oficina en la que trabaja crece sin avisar, llena de rutas escondidas y de rincones dibujados a mano por quienes hicieron el juego, y la tarea de Kyle no cambia nunca: arreglar el desastre de la noche, el accidente corriente, la suciedad de siempre y, cuando el lobo se apodera del cuerpo, los destrozos que deja Kyle por el camino.
Entras al turno con la regla clara: cerrar todo desastre y confiar en que el lobo no abra uno nuevo. Para eso Kyle lleva tres herramientas que sirven para cualquier tipo de suciedad y, si hace falta, para cualquier personaje que se le cruce. El juego monta un sistema de personajes que responde a lo que haces, decenas de ellos para esquivar, engañar o, como último recurso, eliminar, repartidos en siete fases que cambian de cara y de chiste en cada visita.
Fin de la jornada: la secuela que se quedó en el cajón
The WereCleaner salió el 7 de mayo de 2024, de la mano del estudio independiente Howlin' Hugs y con distribución de USC Games, y no se quedó en Windows. Después llegó una versión para Mac con las mismas prestaciones que la original (lo único: no apareció en la propia Steam, por una restricción del sistema de Apple) y, más tarde, una versión para Android en Google Play. En ese trayecto, el estudio quedó finalista en un premio del Independent Game Festival.
Quien siguió las publicaciones del estudio año tras año vio el guion completo: lanzamiento, Mac, cómics semanales para mantener cerca a la gente mientras el equipo no tenía aire para más contenido de juego, Android, premio y, al final, el aviso que cierra el capítulo. El estudio lo contó él mismo: se pasó la primavera y el verano llamando a la puerta de las editoras para hacer un segundo juego, sin cerrar ni un acuerdo, y ahí se acaba el viaje de Kyle por el momento, con el equipo repartiéndose en otros trabajos.
La risa está en resolverlo de la peor manera
Quien jugó cuatro horas, el 24 de septiembre, resume el gancho en una palabra: engancha; da ganas de volver para cerrar cada logro. Otra cuenta, de la misma fecha, cuenta que el jefe solo quería la oficina limpia al terminar el turno y que la solución más eficiente que encontró fue dejar de limpiar detrás de la gente y eliminar a quien ensuciaba: un chiste al que ese mismo texto le pone la nota más alta.
Si alguna vez has intentado tapar a un compañero incómodo en el trabajo sin que el jefe se dé cuenta, reconocerás el impulso contrario: quien jugó una hora, también el 13 de septiembre, quería salvar a Daryl y no pudo. Otro relato, de tres horas, del día anterior, describe la limpieza como satisfactoria y la carrera contra el reloj como una presión agradable, aunque confiesa que le da pena el guardia de seguridad paranoico, el único personaje que se da cuenta de que algo va mal delante de sus narices.
La queja que se repite entre quienes disfrutaron no va del juego en sí: va de lo poco que dura. Quien jugó dos horas, el 11 de septiembre, pide una expansión con mecánicas y enemigos nuevos. Otro, de tres horas, el 4 de octubre, admite que se queda corto y promete volver en cuanto pueda. Tras el aviso de fin de jornada de la sección anterior, ese deseo no tiene a dónde ir.
Lo que a unos hace gracia, a otros les da miedo
Si tu ordenador te ha dejado tirado en plena escena importante, reconocerás la frustración: alguien que lo intentó y no llegó ni a la hora de juego, el 24 de febrero, describe una fase en negro: el mando responde, el mapa indica que el personaje se mueve, pero la pantalla no muestra nada del escenario, ni los objetos, ni lo que tiene delante. Todo apunta a un equipo antiguo y no a un fallo del juego, pero el resultado es el mismo: así no hay turno que se pueda ver.
Quien jugó tres horas, el 30 de julio, va directo al punto opuesto: gráficos y jugabilidad aprobados, personajes y diseño del mapa suspendidos; la misma arquitectura de personajes que en la sección anterior enganchó a quienes disfrutaron es la que a esta persona le quitó toda la gracia.
En la misma fecha, otra cuenta de dos horas avisa de lo que esconde el dibujo mono: sangre, escenas explícitas y un aire mórbido debajo de la comedia, nada que se parezca a un pasatiempo infantil. Es la misma mezcla que hizo reír a quien se rió, solo que vista desde fuera del chiste.
Para quién es este turno y para quién no
Es para quien acepta una partida corta, torcida y graciosa de una forma incómoda, y disfruta volviendo para cerrar cada logro: ese es el público al que el propio juego premia. No es para quien busca un juego infantil o una tarde en familia alrededor del mando: el humor arrastra sangre y escenas explícitas debajo del dibujo mono, y eso no se filtra eligiendo la fase adecuada. Y no es para quien espera contenido nuevo o una secuela: el propio estudio cerró esa puerta después de perseguir editoras sin cerrar ningún acuerdo. Lo que hay en la oficina de Kyle, según garantizó el estudio mismo, es todo lo que va a existir.