Las latas de refresco tienen su romance erótico, y viene con sello de apto para directos
Sin plazo: sigue en el catálogo hasta que la tienda lo retire.
Reclamar en Steam ↗El canje es en tu cuenta de la tienda; Clairo no lo reclama por ti.
La disponibilidad puede variar según la región.
La banda sonora de Stupendium es lo que más se repite en los elogios, y el estudio reapareció en su muro años después para anunciar un juego nuevo e igual de raro.
Fotografiar latas de refresco es todo el juego
Apto para quien emite en directo en Twitch y en YouTube: esa es la promesa oficial de un juego que se presenta como la experiencia definitiva de fotografiar latas de refresco de forma erótica. La mecánica es un juego de ritmo a base de clics: pulsa en el instante exacto para abrir y hacer estallar cada lata, encadena combos y puntuaciones altas, y arranca reacciones a los propios personajes-lata. A medida que el jugador avanza por los sabores, del clásico al más excéntrico, el juego va liberando trozos de la historia ficticia de la marca Shize y despliega una galería de latas con personalidad propia, todo para un solo jugador.
La propia marca, en su texto de presentación, envuelve la premisa en tono de comunicado corporativo: promete drama de empresa, tragedia familiar y horrores sin especificar dentro de lo que es, en el fondo, una broma sobre fotografiar latas. Los creadores avisan, en broma, que la campaña dura de una a dos horas, salvo que el jugador se encariñe demasiado con alguna lata concreta. Es contenido para adultos, sin medias tintas, y la tienda clasifica el juego como independiente y de simulación.
Tras la actualización final, el muro solo volvió a moverse por otro juego
El muro del estudio conserva el final del soporte al juego: el 25 de mayo de 2021 llegó la actualización definitiva, que desbloqueó los logros que aún faltaban, dio nueva voz al personaje Taro Tease y agradeció a quien jugó, grabó vídeo o escribió una reseña. Si seguiste el lanzamiento, tu nombre está ahí, diluido en ese agradecimiento colectivo. Las notas de parche de entonces mantienen el mismo tono de comunicado incluso en ajustes triviales: una toquetea una «proporción» interna ficticia de la bebida y otra borra, sin explicar el motivo, una referencia no identificada a un tal «Linden Hill». La broma nunca se rompe: el estudio trata a la lata como una empresa de verdad, con métricas y secretos que guardar.
La entrada más reciente de ese mismo muro cambia de tema. Publicada el 2 de enero de 2026, avisa de que parte del equipo original de OnlyCans, con gente nueva sumada, está lanzando un juego llamado Polyarmory: High Calibre Love, descrito con la misma exageración como una inmersión en los enredos amorosos con armas de fuego, divorcios y efectos secundarios surrealistas de sustancias psicodélicas pagadas por el gobierno. La invitación va directa a quien disfrutó de la mitología y del absurdo emocional de OnlyCans, con la promesa de que deberían asomar caras —o latas— conocidas. Años después de cerrar las cuentas de este juego, el mismo equipo sigue en la misma línea de humor.
La banda sonora de Stupendium es lo que nadie deja de mencionar
Entras por la broma de la lata erótica y sales enganchado a la música, al menos según quien lo recomienda, y un nombre sale más que cualquier sabor de lata: Stupendium, que firma la música. La reseña más entusiasmada del lote es del 16 de septiembre de 2026. Quien la escribió llevaba ya 6 horas de juego y dice haber dominado las fases, persiguiendo la nota máxima en cada una, con un placer casi físico al acertar el clic justo. Del mismo día, otra persona se llevó su comentario al verso: con 2 horas jugadas, convirtió la propuesta de aceptar cualquier lata, cualquier orientación, en una rima burlona de celebración.
No todo elogio llega fácil. Una reseña del 13 de septiembre de 2026 recomienda el juego. Quien la escribió tenía ya 5 horas registradas y reconoce que las voces de los personajes-lata, cargadas de referencias sexuales, volvieron la experiencia incómoda de seguir. La reseña más reciente del lote es del 6 de octubre de 2026. Quien la firma, con 1 hora jugada, quiere borrar de la memoria lo que vio y, en el mismo aliento, declara su amor por la banda sonora de Stupendium. La música es el motivo por el que la gente se queda; la lata es el precio que paga para llegar a ella.
Quien se ríe de la broma entra; quien solo quiere la música sin la lata, se queda fuera
Te sirve si te gusta el humor de internet llevado al extremo y no sueltas la risa por una incomodidad pasajera: la cámara erótica de latas es empalagosa a propósito, y buena parte del efecto cómico está en que el estudio nunca se sale de su papel de gran empresa, ni en las notas de parche más triviales. Te sirve también si quieres oír a Stupendium componer para un asunto ridículo y ver adónde llega eso.
No te sirve si buscas simulación o una narrativa con peso de verdad: la trama es pretexto, no destino. Y no te sirve si te tomaste la promesa de ser apto para directos como garantía de que el contenido es manso: varias de las propias personas que lo recomiendan cuentan que pasaron por tramos que preferirían no haber visto. La banda sonora convence; la lata, no siempre.