ELIOS VR: el alma abandona el cuerpo justo en plena pelea contra el jefe
Sin plazo: sigue en el catálogo hasta que la tienda lo retire.
Reclamar en Steam ↗El canje es en tu cuenta de la tienda; Clairo no lo reclama por ti.
La disponibilidad puede variar según la región.
Un juego multijugador masivo en realidad virtual, obra de un estudio pequeño, promete jefes gigantes y un mundo en guerra — y entrega, de paso, los parches propios de un acceso anticipado que el propio estudio dejó de actualizar.
El alma se escapa del cuerpo, y ahí es donde nace el Fantasma
Elios fue, durante mucho tiempo, un lugar tranquilo. La paz se rompió cuando una luna anómala, demasiado brillante para ser natural, apareció en el cielo — y lo que los habitantes empezaron a llamar el portal del mundo alienígena dejó pasar hacia este lado monstruos jamás vistos. Los héroes que se les enfrentan sellan un pacto con la propia tierra: mientras ese contrato dure, ninguna voluntad ajena puede matarlos. Pero, en plena pelea contra un jefe gigante, el alma puede escaparse del cuerpo un rato — y es en ese intervalo cuando despierta un poder sellado, reservado a una clase llamada Fantasma.
Fuera del trance del Fantasma, quien juega elige entre tres clases básicas: el guerrero protege la primera línea con un arma de una mano y un escudo, el arquero ataca de lejos con flechas, el mago ataca y apoya al grupo con magia. El mundo se reparte en cinco campos, cada uno con monstruos de carácter propio, y se avanza misión a misión. En el cuerpo a cuerpo, el gesto es blandir la espada; a distancia, disparar flechas; y, al encantar un objeto, trazar en el aire el símbolo rúnico que activa el efecto. Es un juego pensado para no jugarse en solitario: la propia trama explica que los jefes gigantes exigen más de un héroe a la vez — y eso, más adelante, cambia la cuenta de a quién sirve el juego.
El estudio que decidió no cobrar más por jugar acompañado
ELIOS VR salió de la prueba cerrada y entró en acceso anticipado el 1 de febrero de 2021 — FINGEREYES había cerrado el reparto de invitaciones a la beta en diciembre del año anterior, avisando de que quien ya tuviera la clave podría seguir jugando. Las primeras actualizaciones, aún en febrero, se ocuparon de arreglos menores: la distancia del teletransporte, el texto de nivel que salía mal, monstruos que no recibían daño de ciertos golpes. En mayo de ese mismo año llegó el vuelco: el estudio anunció que el juego dejaría de cobrar por la entrada, con la meta declarada de reunir a más gente jugando a la vez, y prometió equipo de recompensa a quien había comprado el juego en la etapa de pago. Después de eso, el muro del estudio quedó en silencio.
Quien lo recomienda también enumera los defectos
Quien pasó siete horas en el juego, en febrero de 2021, elogia la interfaz fluida y el detalle de personajes y enemigos, pero reclama una banda sonora menos repetitiva y un escenario menos reaprovechado — y aun así lo recomienda. Quien volvió al juego mucho después, en noviembre de 2025, en una sesión de una hora, describe la sensación de estar dentro del mundo y un combate variado con distintas armas y habilidades, sin dejar de mencionar caídas de fotogramas y fallos pequeños. Entre ambos, hay quien lo recomienda por ironía — resume su propia experiencia como mala y marca positivo igual — y quien lo recomienda con una advertencia incorporada: avisa de que aquello todavía suena a banco de pruebas del propio estudio, y de que solo vale la pena para quien acepte formar parte de esa prueba.
Matar, volver, matar de nuevo — y no sentir jamás que se sube de nivel
La misión que se repite es siempre la misma, solo cambia el nombre del monstruo: matar a un objetivo, volver al puesto, recibir la orden de matar al mismo objetivo más adelante. En febrero de 2021, un jugador que llegó al nivel 100 en pocas horas de juego elogió los gráficos y la física del combate — los dos únicos aciertos en una lista bastante más larga de trabas: banda sonora sin control de volumen propio, enemigos que tan pronto atacan como ignoran al héroe, un teletransporte que lanza al personaje al lado equivocado del mapa. Otro jugador, en la misma tanda de febrero, alcanzó el nivel 52 con dos horas de juego y no sintió progreso alguno: solo números que suben solos.
Desplazarse a pie es tan lento que obliga a usar el teletransporte como única forma viable de moverse, y el menú para equipar el arma pide paciencia: abrir el inventario, tocar dos veces, esperar. La personalización del personaje decepciona, y los personajes no jugables solo responden con frases sueltas de agradecimiento. Un jugador coreano, en febrero de 2021, se quejó de la falta de subtítulos en su propio idioma, le gustó la idea de dibujar símbolos para activar la magia, pero se atascó con un mando compatible con un solo tipo de dispositivo y lo dejó sin completar una hora de juego.
Solo funciona en compañía — y lo demás es remiendo
La trama ya avisa de que los jefes gigantes no caen ante un héroe solo — y ahí está la prueba real de ELIOS VR: solo entrega lo que promete cuando alguien más entra en la sala a tu lado. Sin compañero, queda la mitad mala del paquete, la misma que se repite en un comentario tras otro: matar y volver, teletransportarse por falta de opción, esperar a que el inventario libere la siguiente arma. El alma se escapa del cuerpo solo cuando lo decide el guion; el menú atascado es tuyo todo el rato. Instalarlo compensa a quien esté dispuesto a reunir un grupo y tenga paciencia con un proyecto que el propio estudio dejó de actualizar. Quien juega en solitario, o quien ya se cansó de la misión repetida, no encuentra aquí motivo para hacer una excepción — y quien depende de subtítulos en coreano sigue sin ellos, la misma queja de quienes jugaron en los primeros días.